Desde el 27 de septiembre de 2026, las empresas que operan en la Unión Europea deben cumplir nuevas exigencias para evitar la publicidad medioambiental engañosa y ofrecer información más transparente sobre sus productos.
La Directiva europea sobre el empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica, aprobada definitivamente en febrero de 2024, ya es aplicable en toda la UE. La normativa refuerza la protección de los consumidores frente al greenwashing y la obsolescencia prematura, e introduce requisitos más estrictos para las declaraciones medioambientales y las etiquetas de sostenibilidad.
A partir de su aplicación, las empresas deberán justificar sus afirmaciones ambientales y evitar términos genéricos como «ecológico» o «respetuoso con el medio ambiente» cuando no estén respaldados por certificaciones reconocidas. También se refuerza la información sobre las garantías legales y comerciales, la durabilidad y la reparabilidad de los productos.
La nueva regulación modifica las normas europeas sobre prácticas comerciales desleales y derechos de los consumidores. Las autoridades nacionales podrán actuar frente a los incumplimientos, mientras que la Comisión Europea ha publicado orientaciones para facilitar una aplicación coherente en los Estados miembros.
Con este paso, la UE avanza hacia un mercado más transparente, en el que los consumidores puedan identificar mejor los productos sostenibles y las empresas deban respaldar sus mensajes ambientales con información verificable.



